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La obediencia acompañada de Fe, produce milagros

Dios a través de nuestro amado Pastor nos dio en el culto una palabra y nos pidió escribir el versículo 14 del Salmo 115 y colocarlo en un lugar donde podía ser visto en todo momento del día.

“Aumentara Jehová bendición sobre vosotros; sobre vosotros y vuestros hijos.”

Estela Domínguez fue una de las que agarro esa palabra y por Fe recibió la bendición. Su hijo Franklin de 33 años residente en Los Ángeles USA , estaba involucrado en un grave problema con la justicia en el cual no tenía nada que ver, pero a pesar de su inocencia podía perder su ciudadanía y ser expulsado de los Estados Unidos , y hasta ir a la cárcel … A la semana de haber colocado el Salmo 115 y por su Fe su hijo fue reconocido inocente y además vas a recibir una indemnización por daños y perjuicios  ¡!!!!

Aleluya ¡!!! Gracias Señor, gracias mi Señor Jesús ¡!!!

No nos cansemos de creer y de esperar, Dios cumple sus promesas solo tenemos que creerlo.

Mi testimonio


Estoy seguro que no soy el primero ni seré el ultimo en entender la sabiduría de la vida y de esta manera, tengo la humildad necesaria para reconocer que cada palabra que expreso vienen del Espíritu Santo.

Quisiera que conocieran en pocas líneas de la historia con la cual cada fibra de mi alma y de mi corazón emprendido a pesar de los temores, inseguridades y desacuerdos me llevó a los pies del Maestro.

Siempre estuve en desacuerdo con las cosas que veía, que pasaban a mí alrededor, siempre cuestione a lo que me habían enseñado, y me esforzaba por entender la injusticia entre los hombres y en el mundo en general. Siempre he tratado de ver el fondo de las cosas y fue por ello, por las frustraciones, quellegue a parar en la droga y otras adicciones. Allí empecé una travesía que fue alimentada por el dolor, la insatisfacción y la vergüenza; para que contarles las innumerables veces que me senté en la mesa del diablo y fornicado con sus demonios  .En medio de este desorden seguía peor cada interrogante de mi vida, y sin responder a casi nada de las miles de preguntas que tenia enclavadas en mi ser como una daga que esperas que salga para sentir la satisfacción del aire, respuesta que se vuelve como una necesidad de respirar. Leía, devoraba los libros de filosofía, de psicología, de física cuántica; estudie la Kábala, elKibalyon, el tarot, la geometría sagrada, y un sinfín de ciencias .Más que responderme lo que hacían eran llenarme de mas y mas preguntas pero era tan fascinante que me envolví en una serie de temas, y uno me mandaba al otro, estaba feliz porque creía que comprendía cada vez mas y mas.

Mi vida seguía en su caos…..

Me apasionaba la naturaleza humana, me parecía hermoso conocer el sentimiento, la pasión, y todos los comportamientos que envuelven al ser humano, iba de conquista en conquista siempre pensando estar acercándome al amor. Equivocación que seguí sin medir las consecuencias y me envolví  otra vez en una espiral de sufrimiento, sin saber cómo ni cuándo, terminaría esta carrera con el sabor amargo de saber que definitivamente esto no era lo que buscaba. Faltarían espacios y páginas para contarte todo lo que he vivido….pleito… pasión…viaje…divorcio…cocaína…alcohol…sexo…  sigo vivo.

Cuando se acabaron las fuerzas y el deseo de vivir, viaje, como cada vez que quería cambiar algo de mi vida, huyendo esta vez a Argentina pensando recuperar, junto con mi compañera de la época, la gana de seguir qué término devolviéndome dos año después en Costa Rica, mas defraudado y depresivo que nunca, solo y sin un peso en el bolsillo. Situación que agradezco porque ese fue el comienzo de algo que Dios venia pidiéndome y que yo dejaba pasar por que no quería ver su luz en el camino. Fue a través del caos que entro Cristo en mi vida y que decidí apartarme de todo lo que no quería y dedicarme de alguna forma a hacer lo que llamo una maestría espiritual.

Fue precisamente  la imperfección de mi vida  que me abrió las puertas y me dejo ver el vacio, vacio que tuve que llenar con la presencia del Señor. Siempre me acordare del día que mi amiga Cecilia, que Dios la bendiga siempre,me llevo en la puerta de una iglesia en Costa Rica destrozado, incrédulo,  agotado….vacio.Y encontré a Jesús, nunca en mi vida me había sentido tan identificado con una experiencia como el encuentro con Cristo y llore días y noches, durante semanas, por haber encontrado un ser tan lleno de amor,conocedor de mis anhelos, de mis sufrimientos, de mí ser.

Cuando renuncias a tu ser y te entregas cuerpo y alma a Dios, entonces eres infinito, ilimitado, creativo y opcional. Él es quien todo lo permite, El es movimiento, El es tranquilidad, El es alegría. Es pura energía, dirección poderosa, todo sentimiento y todo pensamiento. Amar a Dios es amar a la vida, a tus prójimo como a ti mismo con todo tu ser y todo tu aliento, y permitirte tu propia virtud en la vida.

Y aquí estoy en esta travesía más llena que nunca, ha sido un salto grande pero es otra la realidad, la sobrenatural. Esta me tira a la cara me estrello con mi inconsciente diciéndome, vete a trabajar para la Obra de Dios, eso es lo que te puede dar la felicidad que tanto anhelas, y yo sigo luchando tratando de encontrar a través de mi espiritualidad como salir por completo de mi ego y seguir el camino que mi ser clama a gritos pero que muchas veces  ignoro. Por ello cada día oro para poder alcanzar mi propia santidad. Gracias a Dios estoy empezando a entender mi  verdad y ya no hay caos en mi vida.

Por último estoy seguro que si Dios ha hecho el milagro en mi puede hacerlo contigo. El propósito es ser parte de Dios, pertenecerlo y  así ser creador de su vida, iluminarla. No hay otro destino, sino vivir en Cristo y permitirse ser cualquier cosa que El desea, mientras el Espíritu Santo se despliega dentro de ti, momento a momento. Y sabes que, cumpliendo ese propósito, posees la libertad ilimitada para convertirte, hacer y ser cualquier cosa que desees en su nombre. Amén.

Un enorme Gracias

JPM

 

Dios me hizo caminar una vez mas

Un testimonio de nuestra hermana Marta Aguirre de Pavon.

La vida de nuestra hermana Silvia cambio dramáticamente hace algunos meses, le toco enfrentar la enfermedad y el dolor. Una de sus piernas le empezó  a doler y a inflamarse, considerándole primeramente como problema menor. Con el transcurso del tiempo, con unos dolores cada vez más fuerte, empezó a caminar con andarivel, hasta quedarse en silla de ruedas, tomando medicina que ya no le quitaba el dolor.

Muchos de nosotros hubieran caído a la desesperanza, con nuestros sueños destruidos y la amargura apoderándose de nuestro corazón, pero ella nunca perdió la Fe, porque sabía que  Dios sana, que es Su manera para revelar Su naturaleza a través de Su Hijo. Con compasión, Jesús decidió tocar las llagas del leproso (Mateo 8:3). Mostró misericordia cuando tocó los párpados de los ciegos (Mateo 9:29).

“Y trajeron a Él todos los enfermos, y le rogaban que les dejase tocar solamente el borde de su manto; y todos los que le tocaban quedaron sanados.” (Mateo 14:35-36)

La hermana Marta con todo su corazón y con toda su Fe, sabía que Dios la iba liberar de su enfermedad y a pesar del dolor, a pesar de los médicos que hablaban de insuficiencia cardiaca o renal, de problemas de sangre…Nunca dejo de orar y de confiar en el Señor.

La semana pasada en el culto ella subió al altar caminando, sin andarivel, sin bastón y mucho menos. Se fue el dolor, se fue la inflamación…. Gloria Dios ¡!!! Aleluya ¡!!!

“Dios me dio la oportunidad de caminar una vez mas” fueron las palabras que salieron de un corazón agradecido y emocionado acompañado con lagrimas de alegría en sus ojos.

Al igual que nuestra hermana tenemos que saber y afirmar que la salud es nuestra por medio de la presencia de Dios en nuestra vida, sanando  cuerpos,  mente y  emociones .Surgen nuevos sueños, las relaciones se fortalecen, y la esperanza se apodera de los corazones.

Un padre en agonía, suplicando, se echó a los pies de Jesús. La hija de 12 años de Jairo acabó de morir. ¿Por qué molestar a Jesús ahora? Jesús le dice al padre que no tema… sólo que crea. Con compasión, Jesús toma a la niña muerta de la mano y la devuelve a la vida (Marcos 5:35-43).

Dios Aún puede hacerlo

JPM